29 de diciembre de 2009

Umberto Eco | Alessandria, Italia, 1932

En su artículo 'En torno a la sextilla 'Tre civette sul comó' y a sus interpretaciones críticas', Umberto Eco escribe un divertimento lingüístico en torno a una inventada sextilla escrita por un tal 'Anónimo de las Lechuzas'. Os lo resumo:


...


"[...] Fijemos la textura en la versión que Segre, con puntillosa precisión lingüística, establecía -y definitivamente- en el no lejano 1970:
Ambarabà ciccì coccò,
tre civette sul comò
che facevano l'amore
con la figlia del dottore.
Ma la mamma le chiamò...
Ambarabà ciccì coccò.

De esta sextilla existen no pocas versiones en otras lenguas, à savoir, la francesa, producida por el Ouvroir de Littérature Potentielle, que reza:
Ambaraba cici coco,
trois chouettes que font dodo
en baisant sur la commode
une fille très à la mode
Mais mammam cira aussitôt:
Ambaraba cici coco!

Donde se nota la pérdida de la 'figlia del dottore' (hija del doctor) [...]. Para pasar luego a la anónima versión alemana [...]:
Ambaraba Zi Zi Koko,
Drei Käuze auf dem Vertiko,
Die legten sich aufs Ohr
Mit der schrie die Mutter so.
Ambaraba Zi Zi Koko!

O la versión española, de origen popular donde, curiosamente, el entorno familiar de la casa se sustituye por el entorno del coche [...]:
Ambaraba chichí cocó
tres lechuzas en landó
que hacían el amor
con la hija del doctor.
Mas la madre las llamó...
Ambaraba chichí cocó

Más interesante [...] la versión inglesa que Almansi atribuye al Count Palmiro Vicarion:
There were three old Owls of Cochoers
screwing a girl onto a big Chest of Drawers.
But the Maid was the Daughter
of a Doctor, and their Mother
cried: "Come back, lousy old Owls of Cochoers!"

15 de diciembre de 2009

Kobayashi Issa | Kashiwabara, Japón, 1763-1827

En la sede del Instituto Cervantes en Madrid, en la calle Alcalá, se exponen por primera vez las caracolas que Pablo Neruda tuvo afición por reunir y mantener. No he visto esa exposición, no sé si la veré, solo quiero fijarme en el hecho de que cualquier objeto es coleccionable.

No sé lo que tendría a bien coleccionar otro premio Nóbel, Camilo José Cela, pero me entero por la prensa de que la fundación que lleva su nombre se encuentra en horas bajas, que en el siglo XXI quiere decir que pasa por problemas económicos. Por lo visto el número de visitantes a la casa-museo de Iria Flavia se ha reducido, así como los patrocinadores que han venido prestando apoyo a la institución, lo cual se traduce en que no entra dinero. La situación parece grave, ya que el gerente que estaba al frente desde el origen anuncia que se marcha.

Cela, que en vida (y en mi opinión, por supuesto) fue un personaje notablemente antipático, quiso que su legado (sus obras manuscritas, su biblioteca y todo lo demás que no sé) pasara al pueblo gallego en forma de fundación. Ahora ese deseo peligra y como siempre en este país, parece que la única que puede salvar la situación es la Administración Pública, en este caso la Xunta de Galicia. ¿Querrá hacerlo? Con independencia de mi valoración sobre Cela, creo que es deber de la Xunta acudir a la salvaguarda de ese patrimonio, igual que es deber de las distintas administraciones madrileñas velar por el legado de otro (otro más) premio Nóbel, Vicente Aleixandre. En este último caso, lamentablemente, nadie parece dispuesto a poner el dinero que hace falta para resguardar de intereses espurios los bienes de Aleixandre, que se encuentra, este sí, en horas bajísimas.


...

[SIN TÍTULO]
En el rocío
de un mundo de rocío,
¡qué de querellas!

~

tsuyu no yo no
tsuyu no naka nite
kenka kana.

1 de diciembre de 2009

José Carlos Mariátegui | Perú, 1892-1930

Por puro despiste y afán de descubrimiento, últimamente han caído en mis manos, camuflados, dos o tres libros de esos que, desde un tiempo a esta parte, proliferan en las librerías y en los que partiendo de una pista peregrina (un libro, un manuscrito o un trozo del 'lignum crucis'), alguien (o ‘alguienes’) muy curioso y muy astuto, acaba destapando una conspiración secular y universal en la que, por fas o por nefas (normalmente por nefas, para no desmentir a la realidad) participa activamente uno cualquiera de los brazos armados y alarmantes de la Iglesia Católica (templarios u otra orden por el estilo), cuando no directamente el mismísimo Vaticano o sino los rosacruces o los masones o el sursum corda.

El argumento (es un decir) suele girar en torno a que se monta un gran lío en el que participa toda una ensalada de personas e instituciones. El astuto protagonista e investigador da con un gran secreto que al final se pierde en la noche de los tiempos. Todos nos quedamos con un palmo de narices. Pero eso sí, nos hemos leído un novelón de más de 400 páginas y engrosamos la magra estadística de los que leen.

Recuerdo que el primer libro parecido a algo de esto que leí fue ‘El péndulo de Foucault’, de Umberto Eco, pero claro, Eco sabe tanto y con tanta profundidad que cualquier parecido entre ese libro y los que, copiándolo, lo han sucedido, es mera casualidad. No tengo empacho en confesar que a mi ‘El péndulo de Foucault’ me resulta ininteligible en una gran parte.

Para terminar: uno de esos libros que he acabado leyendo se llama 'El enigma Cervantes', y solo sirve para que aquí ofrezca una poesía sobre Cervantes, sin enigma ninguno.


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ELOGIO A CERVANTES / Publicado en el diario ‘La Prensa’ del 23 de abril de 1916
Una lengua, una historia, una casta bravía
concibieron los siglos en un sueño ancestral
y la raza española fue como una ironía
de los siglos obsesos por un raro ideal.

Gesta de aventureros, hijodalga porfía
por alguna quimera, cruzada medioeval
y más tarde los libros de Caballería
forjando la locura del hidalgo inmortal.

Cervantes tuvo para su tristeza imprecisa
el antifaz de seda de una amarga sonrisa
y la heroica epopeya de La Mancha escribió,

pues fue porque este símbolo magnífico existiera
y un libro de Cervantes al mundo le dijera
que el sueño de los siglos una raza creó.

3 de noviembre de 2009

Luis Pastor | Berzocana, Cáceres, 1952

Es mañana de lunes, voy medio dormido en el metro camino del trabajo y me acuerdo:

Venga o no venga a cuento o colación, aprovechando o no que el Pisuerga pasa por Valladolid, ya sea o no traído a colación, con por cierto o sin por cierto, mal o bien llevado e incluso cogido por los pelos, al respecto de cualquiera cosa que exista, haya existido o existirá en el universo, siento la necesidad perentoria e ineludible, sin motivo ninguno y sin alcances ni explicaciones convincentes, sin razón y hasta en contra de la razón, siento, como digo, la necesidad de celebrar de nuevo en este espacio a Luis Pastor, y no pienso quedarme con las ganas.

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METRO DEL LUNES
Metro del Lunes, entre el sueño y el día
nuestros vacíos a dos vagones de distancia
frágil como un transatlántico de seda
y una tristeza que se queda.

El Martes yo temblaba
ella contenta, alegre
como una noria, loca y gratuíta,
con unas manos tenues y puntuales
con una boca repleta de paisajes.

El Miércoles no vino, una tormenta
arrasó sin tirar minúsculos ladrillos
y el billete amarillo que marca mi cansancio
de ocho a ocho, se hizo un nudo en el bolsillo.

El Jueves otra vez giró el planeta
sobre toda su luz prendió su cuerpo
me sepultó el alud de su mirada
soñé de día, de noche fui deseo.

El Viernes llevaba en las pupilas un brillo musical
tras sus mágicos senos, de extraña curvatura
intenté como un naúfrago hacer señas de auxilio
pero un vértigo mudo envolvió su descenso.

El Sábado sin falta decidí detenerla
declarándola rea alevosa convicta
de ejercer armas vitales a mansalva
premeditadas cejas de dardos venenosos.

Malherido el Domingo la busqué por el parque
recogí sus caricias como flores de ópalo,
y ciego y espejo, cosechando sus celos
horizontes violados de unas ojeras grises...
Melusina nació como un divertimento que envío cada semana a mis amigos, desde 2002. Es muy simple: un texto mío que introduce a una poesía que, en teoría, tiene que ver con el texto. Lo más importante: ¿por qué 'Melusina'? Si te interesa saberlo, lo mejor es que leas el libro "El unicornio" de Manuel Mújica Láinez, que lo explica mucho mejor que yo.