24 de febrero de 2009

Manoel de Barros | Cuiabá, Brasil, 1916

"Sólo los poetas pueden salvar al idioma de la esclerosis. Además de eso, la poesía tiene la función de predicar la práctica de la infancia entre los hombres. La práctica de lo desnecesario", dice Manoel de Barros, un poeta 'reciénnacido' de más de 90 años, uno de los más populares en Brasil.

Habita en una remota hacienda pantanosa de la selva de Mato Grosso do Sul, a la que solo llevan caminos de aire, y vive rodeado de reptiles, vacas, insectos y una vegetación lujuriosa que se le cuela en sus poemas a contracorriente.

A sus casi 100 años, Manoel de Barros juega con el idioma como lo haría un niño, y no conoce el tacto de la piel mucilaginosa de la envidia, ni las esgrimas dialécticas literarias, tan estériles: "Un día me llamaron primitivo/ y tuve un éxtasis./ Igual que cuando llamaron payaso a Fellini".

Sus versos nos devuelven al tiempo feliz y sin fronteras de la infancia, en el que el juego es asunto tan serio y trascendente; ese tiempo en que el mundo entero se confabula, con sus giros pasmosos, para que cada nuevo amanecer contenga la promesa cierta de todas las redenciones.


...

DECLARACIÓN
Los insectos necesitan más de 100 años para convertirse en hoja.
En 1.000 años de escoria una lata cría pelos y hasta reza.
La corriente de los ríos necesita casi 100 años para volverse murmullo.
En 130 años un hombre se hace árbol. (Algunos, serpiente).
En guijarral de color seco, casi sin ropa se posan las estrellas.
Las mariposas que se posan en hueso de cerdo prefieren colores errados.
En menos de 6 meses los mosquitos completan su eternidad.
Un árbol enfermo en menos de 30 años pierde el contorno de las hojas.

La araña con ojo de estambre en el lodo se despiedra.
Cuando llueve en los brazos de la hormiga disminuye el horizonte.
Los cardos que viven en los pedregales tienen la misma sintaxis que los escorpiones de arena.
La rana, cuando llueve, tiñe de azul su croar.
Los lagartos dan piernas a las rocas de preferencia en invierno.
El vuelo del yabirú tiene más cuerpo que el vuelo de las horas.
El escarabajo sólo recurre a bebedizos si encuentra a su hembra vagando entre escorias.
A 15 metros del arco iris el sol es oloroso.
Los caracoles no gastan saliva en vidrios; pero en los pantanos se incrustan
hasta el latido.
En las brisas viene siempre un silencio de garzas.
De cada 20 iguanas debilitadas por estrellas, 15 pierden el rumbo de las grutas.
Todas estas informaciones tienen un soberbio desinterés científico: como
andar de espaldas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Melusina nació como un divertimento que envío cada semana a mis amigos, desde 2002. Es muy simple: un texto mío que introduce a una poesía que, en teoría, tiene que ver con el texto. Lo más importante: ¿por qué 'Melusina'? Si te interesa saberlo, lo mejor es que leas el libro "El unicornio" de Manuel Mújica Láinez, que lo explica mucho mejor que yo.