Voy a ser breve: confieso que de la existencia del poeta José Antonio Muñoz Rojas comencé a tener conocimiento el pasado 29 de septiembre, cuando se dio la noticia de su muerte a los 100 años de edad menos 10 días. Antes no tengo recuerdos, notas o lecturas de él.
Para remediarlo (ni que fuera una dolencia...) he leído 'Objetos perdidos', en la edición de Pre-textos de 1997 que patrocinaron dos mecenas bonaerenses. Y de esa obra dejo tres poemas sucesivos.
...
XVIII
SIEMPRE. No digas siempre,
o si lo dices, dilo con un beso
y será siempre para siempre.
Caminando y perdiéndome
en busca siempre de ese siempre,
que cuando llego ya se ha ido.
Y me quedo sin siempre para siempre.
XIX
NO será nunca, si me entiendes,
que tanto vive en mi y es para nunca,
a pesar de que vivo y respiro y te deseo.
O será todo, tú, nunca para siempre?
Horror, Dios mío. Tú nunca para siempre.
XX
DÓNDE? Puede ser dónde en todas partes
y luego no ser dónde en parte alguna.
Seguro lo olvidé, no sé seguro dónde.
En el jardín quizá, bajo el toronjo,
o en el rincón de los celindos?
Y ahora, ando loco buscando el dónde,
donde sentarme y descansar un poco,
el banco aquel del corazón perdido.
Y lo busco y lo busco sin hallarlo.
Estará quizá dentro y en lo oscuro.
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