1 de abril de 2009

Emily Dickinson | Amherst, Massachusetts, Estados Unidos, 1830 -1886




La noche me encuentra escuchando el 'Peer Gynt' de Eduard Grieg, que en algunos momentos me parece insuperable.

Recuerdo con nitidez la primera vez que lo escuché, como si hubiera sucedido ayer y no hace diez años, como es en realidad.

Llegamos al atardecer a la casa que Pilar nos había dejado en Plasencia, en la que pasamos 15 días, y que ella ocupaba en temporadas. Era el 14 de mayo de 1999. Tardamos cuatro años en darnos cuenta, pero ya entonces el principio del fin se insinuaba.

La casa, alargada y estrecha, se abría a la luz solo en un patio trasero levemente ajardinado que daba contra la muralla, antigua y recia.

Toda la casa, de dos plantas, rebosaba de objetos, enseres y muebles muy variados: un piano oscuro, sombreros, un secreter, un viejo banco corrido, una artesa, cajas, esportillas, cestos como de vendimia, vinilos, libros apilados, lámparas sin tulipa, en un rincón la cabeza insospechada de un cabezudo de alguna fiesta de pueblo. Como en una almoneda, con su mismo desorden de hospital robado.

Elegimos un disco mientras tratábamos de deshacer el equipaje, pero a mi no me dejaban los objetos y me demoré un buen rato entre todos ellos. El sol se ponía dulcemente y las sombras ya eran todo dentro de la casa: y también todo se tornó inquietante cuando sonó el cuarto movimiento del Peer Gynt, la música que, sin saberlo y sin conocerla ambos, habíamos elegido para aquella bienvenida, ¿o ella nos había elegido a nosotros? Nunca lo sabré.

La casa despedía un intenso olor a aceite de oliva, algo sofocante, y el cuarto en el que dormimos estaba ligeramente abuhardillado. Me suena, además, que la almohada me pareció demasiado alta, como casi siempre y que había allí tantos cojines...

Ahora me queda la música de 'Peer Gynt', pero también ahora hace un año que de todo esto ya solo yo guardo recuerdo.



...


ALTER? WHEN THE HILLS DO
Alter? When the hills do.
Falter? When de sun question if his glory
be the perfect one.
Surfeit? When the daffodil
doth of the dew:
even as herself, O friend!
I will of you!


¿CAMBIAR? CUANDO LO HAGAN LAS COLINAS
¿Cambiar? Cuando lo hagan las colinas.
¿Titubear? Cuando el sol
se cuestione si su gloria
es perfecta.
¿Saciarme? Cuando la flor
se sacie de rocío:
¡y como ella yo te anhelo
amigo mío!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Melusina nació como un divertimento que envío cada semana a mis amigos, desde 2002. Es muy simple: un texto mío que introduce a una poesía que, en teoría, tiene que ver con el texto. Lo más importante: ¿por qué 'Melusina'? Si te interesa saberlo, lo mejor es que leas el libro "El unicornio" de Manuel Mújica Láinez, que lo explica mucho mejor que yo.